Los procuradores en la época romana

Los procuradores en la época romana

Conseguir un buen procurador de los tribunales en Benidorm es algo muy sencillo hoy en día, pero si nos remontamos a la época de los romanos, cuando nació la figura del procurador, era algo más complejo, y sus funciones eran algo diferentes. ¿Quieres conocerlas?

Las diferentes clases de procuradores durante la época romana

Aunque hoy en día los procuradores tienen una función claramente definida, en la época del Imperio Romano había varias clases bien diferenciadas entre sí. Se les conocía como procurator o procurador y se llamaba así a las personas que tenían un cargo relacionado con la administración jurídica o financiera, sobre todo en este último caso.

El conocido como Procurator Augusto era un título que se daba a las personas que tenían funciones bajo mandato del emperador en diferentes sectores, como por ejemplo en el del derecho privado, donde ejercía como Procurator Republicano.

En el caso del Procurator XX hereditatum se trataba de un cargo que tenía como finalidad del cobro del impuesto sobre la herencia de los ciudadanos romanos, que estaba en un 20% de los bienes. Se encargaban de cobrar la herencia de los ciudadanos de todo el imperio. Solamente rendía cuentas ante el emperador.

El Procurator pro legato era un cargo que se asignaba a los Procurator Augusto que se asignaba de forma extraordinaria para solicitar tropas, pero para ello se requería un poder especial llamado Imperium.

Finalizamos con el Procurator omnium honorum, que era quien se encargaba de representar legalmente y/o administrar todos y cada uno de los bienes de un individuo, lo que hoy podría considerarse como un abogado.